Las organizaciones y gobiernos a nivel global han encontrado en el cambio climático una oportunidad para generar soluciones que aporten a la preservación de los recursos naturales y a la vez sean generadores del desarrollo económico y social.

Una de estas alternativas es reemplazar las energías provenientes de combustibles fósiles por energías renovables provenientes de la luz solar, el aire, el calor de la superficie de la tierra (energía geotérmica) y la biomasa, las cuales generan bajos niveles de dióxido de carbono.

Colombia está a la vanguardia de los negocios del futuro

Algunos emprendimientos colombianos que han aportado a la transformación de Colombia implementando las energías renovables en sus modelos de negocio son Eco Renova y Sunconnect Energy, dos soluciones innovadoras que aprovechan al máximo los recursos naturales para solventar la necesidad de acceder a la electricidad en Colombia.

Eco Renova es un emprendimiento creado por Libardo Diazgranados, quien se encargó de diseñar e implementar microgeneradores eólicos de eje vertical en la comunidad Wayuu, en el departamento de La Guajira.

El Jouk tai, como fue nombrado este sistema y que en lengua Wayuu significa viento o brisa, nació de la idea de brindar una mejor calidad de vida a esa población, la cual no contaba con una red que les suministrara luz.

Para sumarle valor agregado a este innovador sistema, los microgeneradores eólicos cuentan con materiales reciclados como el aluminio, convirtiéndose en un producto amigable con el medio ambiente y que a la vez solventa una problemática social y ambiental del país.

“Nosotros ofrecemos una alternativa 50% más económica que las existentes y con una capacidad de 300 vatios que ayuda a mejorar las condiciones de vida de las comunidades indígenas ubicadas en la Alta Guajira”.

Libardo Diazgranados (Dinero.com, 2019).

Por su parte, Sunconnect Energy es el emprendimiento creado por dos estudiantes colombianos que vieron en el reciclaje, las energías renovables y una sombrilla la oportunidad de crear energías limpias.

Iván Ávila y Andrea Agudelo cursaban tercer semestre de Ingeniería de Energías en la Universidad EAN, cuando se percataron de la necesidad de crear un punto de encuentro que le permitiera a los estudiantes cargar sus dispositivos electrónicos accediendo a energías limpias que no generaran contaminación ni costos para la institución.

Esta idea se transformó en Sunbrella, una alternativa ecológica que emite 400 vatios de energía para cargar ocho celulares y dos computadores al mismo tiempo. El dispositivo consta de una mesa fabricada con plástico reciclado, una sombrilla y cuatro paneles solares flexibles que recolectan luz solar.

Hoy este proyecto se transformó en Sunconnect Energy, una empresa constituida que fabrica y vende sombrillas Sunbrella a colegios y universidades, mientras amplían su mercado gracias a la alianza con cadenas hoteleras e inversionistas como EPM.

Colombia tiene un amplio potencial para crear negocios sostenibles implementando energías renovables y de bajo impacto ambiental, por eso lo invitamos a que conozca los beneficios de crear negocios sostenibles en Colombia.

Cine Colombia con su proyecto Ruta 90 emprendió un recorrido por cada municipio, con equipos tecnológicos de punta y profesionales apasionados en su ardua misión de llevar cine a los lugares más apartados y vulnerables del país.

La Ruta 90 ha llegado a un gran número de poblaciones del territorio nacional, uniendo esfuerzos para contribuir al desarrollo de la sociedad, acercando a las comunidades más vulnerables de la región, con historias inspiradoras narradas desde la pantalla grande.

En Xposible, reconocemos a la Ruta 90 de Cine Colombia por llevar la experiencia del cine a cada rincón de nuestro país.

Microsoft llega a las regiones más alejadas de Colombia con su proyecto Airband, una iniciativa que acerca a las comunidades con internet de banda ancha para dar solución a sus necesidades, acercando la tecnología al campo y a la educación.

Airband aporta a los campesinos, estudiantes y habitantes de los corregimientos del país acceso a la información con tecnología de alta velocidad como canal para el desarrollo rural, social, ambiental y económico.

En Xposible, reconocemos a MICROSOFT y sus aliados con el programa Airband por impulsar el desarrollo del campo con tecnología y contribuir así al bienestar de los colombianos.

En la búsqueda de generar nuevas alternativas que fomenten el uso de los residuos orgánicos y se reemplace el plástico por materias primas biodegradables, nacen en Colombia nuevos modelos de negocio que le apuntan a la transformación desde la innovación y la sostenibilidad.

Según la Oficina de Negocios Verdes del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el país se han creado 1.414 negocios verdes, que generan alrededor de 21.053 empleos.

Estas iniciativas promueven el crecimiento de bienes o servicios con impactos ambientales positivos, fomentan las buenas prácticas ambientales, sociales y económicas con un enfoque de ciclo de vida.

Así como los negocios sostenibles centran sus modelos de negocio en la búsqueda de soluciones de problemáticas ambientales, la sociedad empieza a identificar una oportunidad para ser parte de la transformación y el desarrollo a través de decisiones de consumo consciente y responsable.

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De acuerdo con la consultora internacional Nielsen, aquellos productos o servicios que involucran prácticas sostenibles y brindan atributos como calidad, desempeño superior, singularidad y modernidad, son de mayor preferencia para los consumidores.

A nivel global el 73% de la población estaría dispuesta a cambiar sus hábitos de consumo para reducir el impacto en el medio ambiente por aquellos productos amigables con el planeta. En Colombia, el panorama también es positivo, puesto que el 47% de la población estaría dispuesta a cambiar aquellas marcas que no desarrollan prácticas sostenibles por productos ecológicos (Nielsen, 2019).

Purabox, una alternativa sostenible

Buscando una alternativa que mitigara el consumo de plástico, María Gómez se dio a la tarea de crear Purabox, consumo responsable, una empresa dedicada a la fabricación de utensilios como vasos, contenedores, tazones, pitillos o bowls a base de madera, hojas de palma, bambú y pulpa de papel como una opción innovadora capaz de biodegradarse.

Esta iniciativa que  hoy cuenta con las certificaciones internacionales de U.S. Food and Drug Administration (FDA) y Forest Stewardship Council (FSC), también le ha apostado a la educación como estrategia para fomentar en la sociedad un pensamiento responsable con lo que consumen.

Cumpliendo con este propósito, Purabox se ha dedicado a construir su oferta de valor alrededor de una cultura de reciclaje y compostaje con sus más de 300 clientes a nivel nacional.

“Como empresas debemos aportarle a la transformación de Colombia construyendo soluciones innovadoras que permitan mitigar el cambio climático y llegar a ser un país más sostenibles”.

María Gómez, gerente de Purabox, consumo responsable.

Innovación sostenible: Jáku, papel artesanal

En el 2017 nació Jáku, papel artesanal, una iniciativa que vio en los residuos orgánicos una oportunidad para aportar a la sostenibilidad ambiental desde un modelo de negocio innovador y transformador para Colombia.

María Camila Moncada, artista plástica y fundadora de este emprendimiento compartió con Xposible el proceso artesanal por el que atraviesan los insumos orgánicos para transformarlos en papel con diseños, texturas y colores únicos.

Inicialmente recolectan materias primas como cáscaras de naranja, hojas de piña, tallos de astromelias, zanahoria, apio o amero de mazorca. Luego las seleccionan y lava para dar paso a un proceso mecánico en el que cortan, licúan y cocinan los materiales orgánicos hasta obtener una pulpa con textura liquida pero consistente.

Esta consistencia se expande sobre un marco en forma rectangular y tras varias horas de secado, deja como resultado un lienzo delicado y listo para usar como tarjeta de invitación, regalo corporativo, libreta o simplemente como lienzos para dibujar o pintar.

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Con tres años en el mercado Jáku, papel artesanal, se ha caracterizado por implementar prácticas artesanales utilizadas hace varios siglos en China, pero con el diferencial de llevar esta técnica milenaria a otro nivel.

Moncada se alió con la Fundación Recojamos Semillitas, lugar que atiende alrededor de 50 niños de escasos recursos al sur de Bogotá, y que a través de Jáku encontró la oportunidad de generar ingresos adicionales aprovechando el talento y la creatividad de las madres cabeza de familia que integran a esta comunidad.

Ellas aprendieron el arte de forrar y cocer las libretas que crea Moncada, aportando al proceso final de cada producto. Para Moncada, la alianza con la Fundación ha sido una oportunidad de crecimiento, optimización de procesos, generación de empleo para madres cabeza de familia y una alternativa sostenible para la Fundación.

“Le apostamos a comercializar nuestro papel a emprendedores y empresarios que desean involucrar una mentalidad ecológica en sus procesos”.

María Camila Moncada, artista plástica y fundadora de Jáku, papel artesanal.

Este emprendimiento cuenta con 10 clientes aliados, por lo que se proyectan mejorar su capacidad de producción. Así mismo buscan aliarse con más entidades que les permita seguir trabajando por el crecimiento sostenible del país.

Estos modelos de negocio son un referente de que sí Xposible transformar a Colombia desde la innovación y la sostenibilidad con acciones contundentes que construyen oportunidades y crecimiento para el país.

Ser parte de la transformación social en Colombia requiere de un gran compromiso a nivel empresarial y educativo. Para lograr estos cambios el modelo del valor compartido en la educación ha sido el canal para que las compañías puedan aprovechar el potencial de sus trabajadores garantizando su formación profesional para ser posteriormente retribuida con la aplicación de sus conocimientos al crecimiento empresarial.

Michael Porter, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard y líder de estrategias empresariales, define el valor compartido como “todas las políticas y las prácticas operacionales que mejoran la competitividad de una empresa a la vez que ayudan a mejorar las condiciones económicas y sociales en las comunidades donde opera”.

Para el experto, existen tres principios para crear valor compartido:

  1. Al reconcebir los productos y mercados.
  2. Al redefinir la productividad en la cadena de valor.
  3. Al permitir el desarrollo de un clúster local.

La implementación de esta estrategia permite generar mayores ingresos en una compañía, mientras aporta al desarrollo de las comunidades, el cierre de brechas sociales, el crecimiento profesional de los trabajadores y la calidad de vida de las familias.

La educación como herramienta para impulsar la economía

El valor compartido desde la educación aporta al fortalecimiento de la economía de la región, incrementa la productividad y los ingresos de las compañías.

Desde una perspectiva global, los países de América Latina y el Caribe han logrado avanzar en materia de acceso a la educación superior. Según el informe del Banco Mundial, Momento decisivo: La educación superior en América Latina y el Caribe, cada región debe maximizar sus esfuerzos para garantizar las herramientas y conocimientos de sus trabajadores como estrategia para fomentar el crecimiento económico.

El Banco Mundial destaca que, además de contar con un modelo educativo eficiente, es fundamental que los países conozcan sus necesidades para ofrecer oportunidades educativas que formen profesionales capacitados en las áreas que se requieren potencializar.

En Colombia, algunos ejemplos claros de valor compartido en la educación aplicado por empresas son: Argos, Grupo Éxito y la Universidad de los Andes.

Ante el déficit en la infraestructura de educación pública en el país, la deserción escolar y los bajos índices de calidad, Argos puso en práctica su estrategia de sostenibilidad definiendo una línea de inversión social para mejorar y construir infraestructura educativa.

Con alianzas público-privadas, entre 2011 y 2013, esta compañía suscribió seis convenios para realizar obras de construcción y adecuación en 20 instituciones educativas del país, fomentando la formación académica de calidad, dinamizando las economías locales y contribuyendo a la integración de las comunidades.

Por su parte, el Grupo Éxito se ha destacado desde hace 14 años por su programa ‘Los mejores de la clase’, por apoyar la educación superior de sus trabajadores con becas para cursar carreras técnicas, tecnológicas, pregrados y posgrados. Esa iniciativa ha impulsado el crecimiento personal y profesional de sus trabajadores.

Entre tanto, la Universidad de los Andes, promueve el acceso a la educación superior con el programa ‘Quiero Estudiar’. Este proyecto respalda a estudiantes de bajos recursos pero con altos niveles académicos de cualquier parte de Colombia con el 95% de la matrícula durante toda la carrera.

A cambio de este beneficio, los estudiantes retribuyen a la universidad y al programa el 20% de sus ingresos durante el doble del tiempo que se vieron beneficiados. De esta forma, otros estudiantes pueden ingresar a la universidad.

De acuerdo con Pablo Navas, Rector de la Universidad de los Andes, el talento está por igual en todas las regiones del país, lo que impide que los estudiantes accedan a estas instituciones es la falta de oportunidades económicas y es allí donde el valor compartido toma fuerza como un modelo para lograr una transformación social desde las instituciones y la educación.

El modelo educativo que propone la Universidad de los Andes mejora las oportunidades de acceso a la educación y a empleos, aportando a la calidad de vida de la población.

Evidentemente, la educación debe ser un pilar fundamental de los gobiernos y de las empresas para impulsar sus economías, porque ser parte del cambio sí es posible, especialmente cuando los esfuerzos están direccionados hacia el crecimiento bilateral de las compañías, donde los trabajadores son el principal recurso para impulsar el desarrollo del capital social.

En Colombia, menos del 50% de la población tiene la oportunidad de acceder a la universidad y ante la necesidad de construir país desde la formación académica, Escala Educación creó un plan de ahorro programado a largo plazo que garantiza la posibilidad de ingresar a una institución de formación superior.

A través de esta solución, Escala logra cubrir las necesidades de los colombianos que tienen el sueño de ser profesionales, evitando el endeudamiento con los actuales esquemas de financiación.

Escalando mejores oportunidades

De acuerdo con Johan Duarte, uno de los fundadores de Escala, este modelo de negocio ofrece a los colombianos “acceso a la educación superior y a las familias de clase media completar sus metas educativas de una forma sostenible”.

Jóvenes como Sebastián Sepúlveda, estudiante de Administración Financiera y beneficiario de Escala Educación, narra que siempre quiso formarse profesionalmente y tenía claro que ingresar a una universidad privada era un reto, pero encontró en las soluciones de esta empresa una opción para dejar a un lado sus limitaciones económicas y avanzar con su carrera.

Dentro de los beneficios que ofrece Escala incluye descuentos de hasta el 70% en el valor de la matrícula en instituciones de Cartagena, Medellín y Bogotá, estudiar sin endeudarse, recibir asesorías en ahorro y educación, y brindar orientación vocacional a los futuros estudiantes.

Así mismo, el modelo de negocio que plantea Escala brinda a familias ahorradoras capacitación sobre las carreras más productivas y viables para el futuro; esta asesoría es transmitida de padres a hijos para que se proyecten como profesionales.

Es así como el sistema de ahorro que plantea Escala ha facilitado la formación de más de 250 personas desde el 2015 y espera impactar a más de 50 mil familias de todo el país para el 2025, promoviendo el crecimiento de la población desde la educación.

Colombia sigue avanzando gracias a ideas de negocio como las que ofrece Escala Educación a la población, un modelo que además de pensar en su crecimiento económico impulsa a las comunidades para que sean ellas las que generen desarrollo en la región.

Xposible nace como una iniciativa de Colsubsidio, caja de compensación, para dar visibilidad a las instituciones y empresas que a través de sus proyectos logran la transformación del país.

¿Qué es Xposible?

Es una plataforma digital  que reconoce la labor de las compañías y entidades que lideran programas que impactan positivamente a la sociedad, transfiriendo conocimientos por medio de contenidos de valor sobre tendencias que promueven el desarrollo económico, social y ambiental de Colombia.

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