Existen un sin número de razones sobre los cambios organizacionales, y en general están relacionadas con responder a exigencias internas, que dan respuesta a la propia evolución de la empresa; y con temas externos, relacionados con el crecimiento y la competencia global.

Carlos A. Acosta, investigador y colaborador de la Revista Colombiana de Psicología de la Universidad Nacional, asegura que las organizaciones cambian para consolidarse satisfactoriamente ante las necesidades de sus consumidores, proyectarse con mas fuerza  hacia el futuro en un ambiente lleno de incertidumbre, ser mas fuertes frente a la competencia, aprovechar las oportunidades del mercado e incorporar las nuevas tendencias culturales.

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Miremos mas a profundidad cuáles son algunas de esas razones de cambio:

 

Fortalecer los equipos, diseñar nuevos productos y servicios y repensar la estructura organizacional son algunas de las recomendaciones para reinventar tu negocio y hacerle frente a la crisis.

David Gómez, escritor, speaker y director de la agencia Bien Pensado, compartió algunas estrategias para salir bien librados de esta coyuntura.

Fortalecer a los equipos: El hecho de trabajar remotamente no significa que no pueda robustecer aún más el compañerismo. Capacita a sus equipos con lecturas sobre su core de negocio.

Genera propuestas para fidelizar a sus clientes, como comunicarse con ellos para validar cómo les pareció el servicio. O haz concursos invitándolos a que den ideas sobre nuevos servicios a ofrecer.

Mantén a tus clientes informados: Es fundamental mantener una comunicación continua con tus clientes sobre eventos, abastecimiento, tiempos de entrega, horarios de servicio, restricciones para compras, canales de comunicación o personal de soporte disponible.

Si debes mantener interacción presencial, explica cómo tus procesos cumplen con todas las normas de seguridad.

Diseña un Plan B: No significa que tengas que cambiar de negocio, pero sí seguramente reconfigurarlo. Ofrece nuevos productos o servicios. Una empresa de invitaciones y recordatorios, Arroz de Colores, amplió su portafolio. Con las mismas máquinas y materiales comenzaron a ofrecer productos de decoración como relojes o cuadros.

En esta nueva estrategia, no olvides considerar el manejo de clientes, proveedores, empleados, operaciones y tecnología.

Repiensa tu estructura organizacional: Considerando un eventual nuevo modelo de negocio, piensa: ¿cuál debería ser su estructura organizacional ideal? Si debes virtualizar más tu negocio, ¿deberíaa asignar a alguien en ese rol?, ¿deberíaa pensar en un representante en otra región o país?

Evita que tus clientes se desplacen: “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”, dice el proverbio. Por ejemplo, un negocio de lavado de autos está ofreciendo a sus clientes el servicio a domicilio, cuyo objetivo es brindar el mayor nivel de comodidad y tranquilidad, sin que vean afectada su integridad física.

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Cuida de tus clientes: Muchas empresas del sector turismo, que se ha visto tan afectado, han flexibilizado sus condiciones sin cobrar penalidades a los clientes. La pregunta más importante que debemos hacernos en este momento es: ¿Cómo puedo apoyar a mis clientes?

Evalúa plataformas tecnológicas: Este es el momento para evaluar herramientas, aplicaciones y plataformas móviles para hacer tu negocio más eficiente. Desde cómo agilizar la toma de pedidos, monitoreo de pendientes, comunicación con su equipo de trabajo o respuestas en soporte al cliente.

Organiza tu presencia online: Actualiza tu página web. Es el momento de actualizar la propuesta comercial, ejemplos de cómo hacerlo están nuestra página, en recursos gratuitos, entre los que se encuentra la grabación del webinar “Qué debe incluir una propuesta comercial exitosa”.

Piensa también en tus redes sociales. Relaciona tu negocio con temas de ayuda y aporte a la comunidad. Diseña una estrategia de e-mail marketing con contenido periódico de valor (con las restricciones legales).

Apoya a tus proveedores: Todos somos clientes de alguien. Vienen tiempos difíciles en pagos y en cobros. La cartera puede retrasarse y los pagos verse afectados. Sin embargo, en la medida de lo posible, apoya a tus proveedores, especialmente si son pequeñas empresas.

Haz lluvia de ideas con colegas: Entendidos como amigos, proveedores, clientes, competidores y todos los que estén enfrentando una situación similar a la suya. La unión hace la fuerza y varias cabezas piensan más que una. Toma la iniciativa e invita a personas de confianza a contribuir con ideas para mantenerse a flote durante la crisis.

Los gremios, asociaciones o grupos sectoriales tienen una enorme oportunidad de generar valor a sus miembros a través de conferencias virtuales.

Identifica nuevos clientes:  Este es el momento de prospectar, de evaluar con su clara definición del cliente que te interesa, quiénes pueden ser prospectos calificados y diseñar su plan de trabajo.

Empieza un CRM (Customer Relationship Management), así sea casero: Una de las más poderosas formas de diferenciarse es enamorar a tus clientes. Conocerlos tan bien que los puedas sorprender para que, literalmente, se gane su lealtad para siempre.

Las compañías o emprendimientos que atraviesan por una crisis empresarial suelen desconocer que se encuentran frente a una gran oportunidad para cambiar el rumbo de sus negocios y lograr impactos positivos en el entorno social, ambiental y económico.

De acuerdo con Deloitte, la firma de auditoría y asesoría financiera, una crisis empresarial es el resultado de una serie de eventos que pueden afectar la estructura financiera, los activos críticos o incluso la imagen de una compañía, llevando a las mismas a implementar planes de acción que les permitan salir a flote.

La Superintendencia de Sociedades de Colombia plantea una serie de variables que pueden provocar en una compañía o emprendimiento una crisis empresarial:

– Alto endeudamiento: solicitar préstamos que superan la capacidad de pago por parte de un negocio es uno de los principales riesgos a los que se enfrentan las compañías. Este es uno de los mayores índices por el que los negocios cierran sus operaciones.

– Orden administrativo, organizacional, financiero y empresarial: es fundamental que las compañías cuenten con un organigrama claro, funciones y roles establecidos, ya que al no tenerlo puede conllevar a una crisis interna que afecte los procesos de venta y gestión de recursos.

– Competencia: al no conocer la competencia, sus productos, sus diferencias o sus virtudes, un emprendimiento o negocio puede fracasar al no reinventarse y plantear mejoras en los productos o servicios.

– Revaluación: si un negocio o emprendimiento exporta sus productos o servicios al extranjero debe ser consciente de los precios que ofrece al mercado para que el cambio de moneda no afecte la economía o las finanzas de la compañía.

Baja rotación de cartera: cuando los clientes no pagan los negocios pueden sufrir una crisis de liquidez de cartera, por lo tanto es necesario contar con un plan de recaudo de dinero.

– Proveedores: las compañías pueden correr el riesgo de relacionarse con proveedores que no cumplen con lo prometido y esto les genera pérdidas financieras y daños a la reputación del negocio.

Oportunidades para la innovación y el desarrollo

Frente a las variables que pueden sufrir las pequeñas y granes compañías existen soluciones que ayudan a recuperar la estabilidad. Según el portal Asuntos Legales, es necesario planificar el desarrollo de un negocio, identificar el problema, conocer el estado de las finanzas, la producción y la rentabilidad de los procesos internos.

De esta forma será posible reconocer las oportunidades que tiene el mercado planificar acciones, crear estrategias de comunicación interna y externa, reinventar un producto o servicio, replantear los equipos de trabajo, eliminar costos y diseñar estrategias de mercadeo eficaces.

Es fundamental tener en cuenta que las crisis empresariales son una excelente oportunidad para innovar y hacer uso de herramientas que le faciliten al negocio o emprendimiento mejorar sus procesos.

Así mismo, factores como la transformación económica, social, política y ambiental juegan un rol importante en la manera en la que se comunica y se hacen negocios. Por esta razón, las compañías deben estar en constante actualización a la vanguardia de las nuevas tendencias empresariales, y de las herramientas tecnológicas.

Finalmente, de esto también dependerá generar valor agregado y garantizar la diferenciación con la competencia.

Cualquier compañía sin importar su tamaño, puede atravesar por una crisis empresarial, el reto está en hacerle frente y estar dispuestos a cambiar las prácticas que se venían realizando para encontrar nuevas oportunidades que generen cambio e impactos contundentes al desarrollo de la saciedad, la economía y el medio ambiente.

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