La movilidad sostenible ha dado solución a factores como el deterioro del medio ambiente, el consumo excesivo de energía, los efectos sobre la salud de la población y la congestión vehicular.

Según el IDEAM, en Colombia los índices de contaminación y las afectaciones ambientales son preocupantes, ya que las regiones que más registran un deterioro en su entorno atmosférico son el Valle de Aburrá en Antioquia, Ráquira en Boyacá, Acopi en Yumbo (Valle del Cauca) y Bogotá en las localidades de Puente Aranda, Carvajal y Kennedy.

Sin embargo, ciudades como Medellín se han abanderado por  construir una cultura alrededor de la movilidad sostenible y ser ejemplo para otras ciudades de Colombia y Latinoamérica.

Consciencia en la movilidad

La capital de la eterna primavera se ha encargado de fomentar una consciencia frente al buen uso de medios de transporte que generen energías limpias.

El Metro de Medellín, el Metrocable, el Metroplús, el Tranvía y las Bicicletas públicas Encicla, son los medios de transporte que la Secretaría de Movilidad de Medellín ha implementado para reducir las afectaciones del aire y la congestión vehicular.

A esta estrategia se suman buenas prácticas sostenibles como la instalación de un circuito de ciclorrutas, la transformación de buses y taxis convencionales que anteriormente funcionaban con gasolina y que ahora cuentan con un sistema eléctrico eficiente.

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Por otro lado, compañías antioqueñas como Celsia y Haceb se unieron para construir estaciones de carga eléctrica que se pueden instalar en los hogares o en puntos específicos de la ciudad.

Juan Manuel Alzate, líder del equipo de innovación de Celsia, explica que estas estaciones portátiles son una excelente opción para incentivar el uso de vehículos generadores de energías limpias.

Así mismo, Tronex, una compañía especializada en desarrollar iniciativas sostenibles para el sector eléctrico, creó un centro de movilidad sostenible en Medellín que le facilita a la población alquilar bicicletas eléctricas y contar con zonas de carga para los vehículos de motores eléctricos.

Entre tanto, la empresa de origen asiático BYD Auto, especializada en vehículos eléctricos, se alió con la ciudad para apoyar proyectos de movilidad sostenible.

Juan Felipe Velásquez, Director comercial BYD en la sucursal de Antioquia, explicó que para la compañía es de vital importancia aportar sistemas de transporte con cero emisiones de gases contaminantes, por eso hoy hacen parte del desarrollo de una ruta de buses 100% eléctricos de Metroplús.

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Por su parte, compañías como Éxito o ISA también se han unido a la movilidad sostenible fomentando en sus trabajadores una consciencia de respeto por el medio ambiente implementando una flota de bicicletas para que sus trabajadores puedan transportarse en este medio durante la Semana de la Bicicleta desde sus viviendas hasta sus trabajos.

Cada una de estas prácticas implementadas en Medellín y en empresas nacionales e internacionales, están direccionadas hacia el cumplimiento del objetivo trazado en el Plan Maestro 2030 que proyecta a la ciudad como la capital de la movilidad sostenible de Latinoamérica.

Las grandes, medianas y pequeñas empresas que implementan estas prácticas sostenibles, las convierten en negocios rentables por fomentar transformación ambiental y un impacto social positivo a la sociedad.

De acuerdo con el programa de la ONU para el medio ambiente, las compañías han generado más de 8.300 millones de toneladas de plásticos desde 1950, y si no se toman medidas para reducir la producción y uso de plástico, se podrían generar hasta 34 millones de toneladas de estos residuos para el 2050.

Con este panorama, las organizaciones que utilizan plásticos en sus productos tienen la ardua tarea de cambiar las dinámicas de producción y educar a sus consumidores a través de prácticas sostenibles y conscientes con el medio ambiente.

El dato:

Una bolsa de plástico puede tardar 150 años en descomponerse (BID).

De acuerdo con el informe Estado de los plásticos (ONU para el medio ambiente, 2018), la economía global está adaptada a un sistema que fabrica, distribuye, comercializa y consume plásticos de un solo uso. Estas prácticas deben cambiar y es a través de la innovación y el uso de las nuevas tecnologías que se podrán rediseñar materiales amigables con el planeta y funcionales para el ser humano.

Pero ¿qué puede hacer para ser parte de esta transformación ambiental y disminuir el uso de plástico en su negocio?

1. Uso de materiales alternativos

Cambiar los polímeros sintéticos (plásticos a base de combustibles fósiles) por polímeros naturales (biomasa proveniente de plantas y animales). Estos materiales se biodegradan con más rapidez al llegar a las fuentes hídricas y océanos.

Los plásticos convencionales también se pueden reemplazar por materiales como el almidón que ya es utilizado para crear envases de plástico. Actualmente, se están haciendo estudios para usar el almidón de la yuca para otros usos sin que esto afecte la producción de alimentos.

El uso de estos materiales impactaría positivamente los suelos ya que sirven como compostaje y en los mares se biodegradan con mayor facilidad sin afectar la vida marina.

2. Reutilización

Por años los materiales empleados para envasar productos líquidos fueron la arcilla, el cuero, el metal y el vidrio. Sin embargo, con la llegada de los polímeros como una alternativa económica las compañías lo incluyeron en sus procesos productivos y esto generó que un millón de botellas PET sean usadas por minuto en el mundo (El estado de los plásticos, 2018).

Una alternativa para cambiar este hábito en los consumidores es brindar a la población agua potable incentivando el uso de envases reutilizables.

3. Suprareciclaje

Reinventar productos de plástico de un solo uso por materiales como el metal, el papel o la madera puede aportar a la economía circular y a su vez, generar nuevas alternativas para reemplazar los polímeros.

4. Re-empaquetamiento

Usar productos biodegradables para reducir el impacto sobre el medio ambiente es una de las alternativas sostenibles a la que le deben apostar las compañías alrededor del mundo.

El re-empaquetamiento es una práctica que permite aprovechar los envases plásticos en procesos de compostaje industrial y generación de energías. Es fundamental que los desechos de polímeros tengan un correcto método de reciclaje evitando que lleguen a las fuentes hídricas y océanos que tengan el menor impacto en los ecosistemas.

5. Producción de fibra

La industria de la moda es la séptima economía más grande y uno de los sectores que genera más ganancias y empleo alrededor del mundo (The Sustainable Fashion Blueprint 2018, Cambridge Judge Business School).

Esta industria también es la segunda más contaminante alrededor del planeta afectando al medio ambiente y la salud de la población. Las compañías textiles aplican prácticas sostenibles a favor de la economía circular generando productos con un ciclo de vida más largo, de mejor calidad y con un menor impacto para los suelos y el agua.

Ahora que conoce estas prácticas empresariales para reducir el uso del plástico, cuéntenos a través de nuestras redes sociales qué acciones realiza en su emprendimiento o negocio para aportar a la protección del medio ambiente.

La biodiversidad, la cultura, la gastronomía y la gente de Colombia son las razones por las que el país es un atractivo turístico a nivel mundial. De acuerdo con ProColombia estas características son ventajas competitivas para la región que pueden posicionar al país como una potencia ecoturística, y aportar al desarrollo de la economía desde la sostenibilidad.

Biodiversidad y aventura para generar desarrollo

Colombia cuenta con alrededor de 56 mil especies registradas entre aves, plantas, anfibios, reptiles, mamíferos, peces y especies endémicas según el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SIB);  esto es principal activo con el que cuenta la región para atraer turistas y promocionar al país como un destino de aventura y ecoturismo.

Según ProColombia “el ecoturismo es una modalidad de turismo sostenible” y en el país se han desarrollado programas y normas que fomenten buenas prácticas empresariales a favor de la protección de los ecosistemas, la generación de oportunidades de empleo y fortalecer este sector de la economía.

Actualmente, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo creó normas técnicas y guías para que las compañías dedicadas al ecoturismo en zonas naturales puedan implementar acciones positivas para el medio ambiente mientras se da a conocer la cultura y las tradiciones alrededor de cada territorio.

Modelos de negocio sostenibles

Gracias a la amplia oferta de turismo que hay en Colombia, pequeños y grandes empresarios se han dado a la tarea de compartir con visitantes nacionales e internacionales la diversidad que hay en la región de forma responsable y aplicando modelos de negocio sostenible.

Este es el caso de la corporación Mano Cambiada, una empresa dedicada al turismo comunitario en el departamento del Chocó donde le sacan provecho a los recursos ambientales que tienen para educar y transmitir a los turistas las tradiciones, cultura y conocimientos de las comunidades indígenas del territorio.

Allí hay un compromiso común entre este modelo de negocio, los habitantes de la región y los visitantes para conservar el territorio desde el turismo sostenible.

Josefina Klinger, directora general de la corporación Mano Cambiada asegura que los turistas extranjeros valoran las prácticas medio ambientales que se fomentan en la región, lo que agrega valor a su modelo de negocio cautivando a visitantes de países como España, Alemania, Italia, Francia y Canadá.

Un modelo de negocio amigable con todos

Esta empresa transformó la forma de relacionarse con la naturaleza y los habitantes de la región, pues quienes antes se dedicaban a la casa de paujiles, la captura y venta de loros y la tala de árboles, hoy son los guías turísticos que lideran más de 20 rutas para el avistamiento de aves.

Este modelo de negocio eliminó las prácticas ilegales que afectaban diferentes especies de aves y atrajo turistas nacionales e internacionales. Finalmente, generó nuevas oportunidades de capacitación y empleo mejorando la calidad de vida a varias familias.

Hoy el 70% de los turistas que llegan a Manakin Nature Tours son estadounidenses, y la empresa espera llegar al mercado europeo promoviendo el ecoturismo como una estrategia para preservar los recursos naturales del país e impulsar la economía.

Estas compañías nacionales son un ejemplo a seguir por ser promotores de la transformación ambiental, económica y social del país, rescatando la cultura, biodiversidad y tradiciones de las comunidades indígenas y rurales del país desarrollando sus modelos de negocio.

Si su empresa o emprendimiento es generador de cambios en la región, cuéntenos a través de nuestras redes sociales de qué forma ayuda en el desarrollo de Colombia.

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