Sostenibilidad, innovación, tecnología y financiación convergen en Unergy, una fintech que reúne a personas que deseen invertir en energía solar con empresas que quieran utilizar este modelo energético sin incurrir en gastos.

La humanidad corre una carrera contrarreloj y el futuro exige actuar desde ya en su nombre: la lucha compartida contra el cambio climático es la única puerta a un mañana de bienestar. Con esa idea como horizonte, los fundadores de la startup Unergy buscan reducir las emisiones de carbono lanzadas a la atmósfera al reemplazar el consumo de energía basado en combustibles fósiles por la masificación de la energía solar.

Su misión de democratizar la energía solar, además, está alineada con las proyecciones nacionales: para 2022, según calcula el Ministerio de Minas y Energía, Colombia contará con 2.800 megavatios de capacidad instalada de energía solar y eólica, lo que representará el 12 por ciento de la matriz energética del país. 

¡Sigue nuestras actualizaciones en Facebook! 

El primer paso para cumplir ese objetivo fue identificar, y entender a profundidad, las barreras y necesidades que existen en Colombia para acceder efectivamente a esta fuente de energía renovable. 

Más del 90 por ciento de las personas que quieren invertir en energía solar no pueden hacerlo porque viven en apartamentos, en lugares arrendados que no tienen techos disponibles para instalar paneles solares o no cuentan con las inversiones mínimas para viabilizar sus proyectos en un techo propio, que rondan los 15 millones de pesos”, explica Eduardo Ospina, ingeniero electricista y CEO de Unergy.

Por otro lado, el sector privado —un actor clave para lograr un mundo sostenible y equitativo— enfrenta otras limitaciones para implementar la energía solar a su estrategia de negocio. “Muchas industrias tienen todo lo contrario: grandes techos y superficies, grandes consumos de energía y una rentabilidad aún más grande con energía solar, pero no hacen inversiones en energía limpia para concentrarse en su operación”, agrega Ospina.

Te recomendamos: Movilidad sostenible: tres lecciones de la cuarentena

Con el panorama claro en ambos frentes, Unergy surgió, en 2019, para atender simultáneamente las necesidades de inversión de las personas sin techo propio con las necesidades de empresas con techo propio, pero sin capacidad de inversión. 

Su modelo de negocio beneficia tanto a inversionistas como a empresas: los primeros aportan desde un millón de pesos colombianos y reciben una rentabilidad de entre 8 y 13 por ciento de efectivo anual mientras que los segundos, sin costos de inversión ni de mantenimiento, empiezan a operar con energía renovable y reducen entre 15 y 35 por ciento sus costos en los consumos energéticos mensuales.

Básicamente hacemos un crowfunding de energía solar para que las personas tengan activos de energía sostenible que antes no tenían y para que las empresas consuman energía solar financiados por terceros y por un costo mensual menor”, asegura el CEO de la startup.

Lee también: Una apuesta integral por la sostenibilidad: el caso del hotel El Alcaraván

El medioambiente, por supuesto, es el principal beneficiado por esta apuesta, ya que disminuye el consumo de combustibles fósiles —como gas y carbón— en la generación de energía y las emisiones atmosféricas asociadas a ello. Además, el funcionamiento de Unergy evidencia que sostenibilidad y rentabilidad sí pueden ir de la mano, a la vez que crea una conciencia ambiental en quienes se involucran en sus proyectos, que, como una bola de nieve, poco a poco, va llegando a otros ámbitos.

“Comienzan a tener más confianza en la tecnología y en la energía solar, y también a entender mejor todo lo relacionado con su impacto. Empiezan a pensar, por ejemplo, cómo movilizarse para tener una huella de carbono menor y cómo reciclar mejor. Es algo que trasciende y que no impacta únicamente su vida personal, sino que también llega a sus familias y empresas para generar un cambio poderosísimo respecto al cambio climático”, dice Ospina, quien asegura que durante ese año la empresa buscará expandirse al extranjero, principalmente en Ecuador, México, Perú y Panamá.

¡Únete a nuestra comunidad en LinkedIn!

El papel de la tecnología es fundamental para mantener la confianza y la transparencia de la operación de Unergy. Su sistema automatizado de gestión energética informa en tiempo real todas las variables asociadas al proyecto a inversionistas y a empresas: cobros y ahorros mensuales, generación y consumo energético, anomalías y rentabilidades, por ejemplo.

Trabajamos con Inteligencia Artificial para optimizar la operación, con Internet de las Cosas enviamos reportes, con desarrollo de hardware hacemos las mediciones energéticas, con algoritmos y tecnología Blockchain repartimos las rentabilidades de manera segura. De esta forma, nosotros como humanos detrás de Unergy no tenemos la potestad de cambiar los datos de estas transacciones energéticas que, finalmente, se convierten en una transacción financiera”, explica el CEO.

Te puede interesar: Reducir la huella de carbono, invertir al futuro

Aunque el camino por recorrer aún es largo, Colombia avanza en términos de energía solar: en la edición más reciente del ranking de sostenibilidad energética, emitido por el Consejo Mundial de Energía, el país ascendió del puesto 49 al 35 y se ubicó en el sexto lugar de Latinoamérica y el Caribe.

Por su parte, Unergy ha logrado su meta democratizar y masificar la energía solar al reunir cerca de dos mil millones de pesos de financiación en proyectos de energía solar, con una participación de aproximadamente 200 inversionistas. Sin embargo, van por más: para 2025 esperan contar con un millón de personas asociadas a su plataforma y financiar 50 millones de dólares en proyectos de energía solar.

Sabemos que podemos hacerlo gracias al crecimiento del sector, a la rentabilidad y a los avances tecnológicos de la energía solar. También sabemos que tenemos que hacerlo: si no nos juntamos para cambiar fuertemente el mundo en términos de sostenibilidad vamos a acelerar un impacto negativo con posibles efectos catastróficos. Estamos corriendo todos juntos esta carrera”, concluye Ospina.

En el 2015, Colombia se unió a los 193 países que se comprometieron a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda del 2030. Las acciones encaminadas a reducir la pobreza, garantizar la educación y formar naciones sostenibles deben estar respaldadas por estrategias que permitan mejorar la calidad de vida de las personas alrededor del mundo.

En el reciente Informe de Desarrollo Sostenible 2019 (Sustainable Development Report), publicado por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN, por sus siglas en inglés) y la Fundación Bertelsmann Stiftung, señala que tras cuatro años de firmarse el acuerdo, ningún país ha logrado cumplir a la fecha con el 100% de los ODS.
En el informe, Dinamarca (85,2%), Suecia (85%) y Finlandia (82,8%) reflejan el mejor puntaje en el cumplimiento de estos objetivos. En América Latina, Chile (75.6%), Costa Rica (75.0%), Uruguay (72.6%), Argentina (72.4%) y Ecuador (72.3%) se encuentran en los 50 primeros países en gestionar acciones para mejorar el desarrollo sostenible de su región.

Mientras tanto, Colombia se ubica en el puesto 67 con 69,6% en sus esfuerzos para construir una nación sostenible. Sin embargo, los resultados donde se ven mayor avance se reflejan en los ODS sobre Acción por el clima (13) y el ODS sobre Vida Submarina (14). En el resto de objetivos por cumplir, el país refleja resultados progresivos pero en aspectos como acceso a la educación, no muestra frutos significativos.

¿Cómo va Colombia?

De acuerdo con Alejandro Gamboa, consultor sobre desarrollo sostenible para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Colombia ha implementado estrategias para fomentar desde el sector privado y público acciones que giren en torno al desarrollo sostenible desde todos los ámbitos.

Estos resultados están reflejados en el informe Reto Global 2018 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la firma PricewaterhouseCoopers, que destacó la labor del 87% de las compañías colombianas al presentar en sus resultados de sostenibilidad acciones a favor del cumplimiento de los ODS.

“En Colombia se observa una tendencia coherente y creciente alrededor de la comprensión y la gestión en función de los ODS, tanto a nivel público, como a nivel privado, siendo el reto más importante la comprensión y práctica por parte de los ciudadanos y que se incorporen también en los planes de desarrollo territorial”.

En materia de protección del medio ambiente, Colombia es un país rico en recursos naturales y su economía ha girado en torno a la explotación de los mismos.
Acciones como la explotación minera, la deforestación y el mal uso del agua son algunas prácticas que van en contra del desarrollo sostenible. Por ende, Gamboa explica que “la sostenibilidad nos debe conducir a que todo lo que hagamos en materia de uso de nuestros recursos naturales se debe realizar con los más altos estándares”.

Para el experto, algunas prácticas que puede ayudar en la construcción de una economía sostenible en Colombia incluyen:

Cada una de estas acciones fomentan conjuntamente la construcción de una economía sostenible, capaz de aprovechar sus recursos sin generar daños a los ecosistemas ni la vida de la población.

El 93% de las 250 empresas más grandes del mundo (según sus ingresos) presentan informes de sostenibilidad, así como tres cuartos de las 100 empresas principales en 49 países.

Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2018.

Aplicar estas acciones en los procesos de producción y modelos de negocios de las compañías, contribuye al país en la incursión de nuevos mercados nacionales e internacionales. Además, “se obtienen beneficios en materia de producción limpia, menor huella de carbono y en general, producción sin daño a la sociedad ni al medio ambiente y con criterios de beneficio económico”.

Finalmente, la innovación y la tecnología no están exentas en la construcción de prácticas empresariales que fomenten el desarrollo sostenible de Colombia.
El consultor para el BID enfatiza en que estas herramientas permiten mejorar los métodos para el uso de los recursos naturales y realizar procesos que minimicen la contaminación, aportando directamente al crecimiento de la economía con impactos positivos tanto para los negocios como las comunidades.

“Sin tecnología e innovación sería imposible concebir el progreso sostenible con los niveles de consumo y producción que actualmente tiene el mundo”.

Alejandro Gamboa, consultor sobre desarrollo sostenible para BID.

Si desea conocer más sobre desarrollo sostenible y cómo avanza Colombia en el cumplimiento de los ODS, ingrese aquí.

Ante la necesidad de reinventar productos y servicios que cubran las necesidades de la sociedad, las compañías e instituciones han entendido la importancia de incorporar, en sus procesos de producción y cadenas de valor, prácticas empresariales que estén a la vanguardia preservando los recursos naturales y buscando el bienestar de la población.

Para lograr este propósito, ACNUR define el modelo eco sostenible como una tendencia empresarial que transforma la visión tradicional de hacer empresa pasando del consumo masivo y la producción industrial al capitalismo consciente.

Para lograr un modelo eco sostenible eficaz, Acnur recomienda implementar prácticas en colaboración con diferentes actores económicos, por ejemplo, las empresas, las instituciones gubernamentales y educativas; científicos y organismos de cooperación y desarrollo para lograr resultados que contribuyan al crecimiento de las compañías y de las regiones.

Los sabores que transmite Selva Nevada a través de helados y batidos convierten esta idea de negocio en una innovación que involucra al campo colombiano y a los productores de frutas tropicales de la región.

Al ser artesanales e incluir en sus productos fruta libre de colorantes y conservantes, Selva Nevada promueve el desarrollo rural, la sostenibilidad ambiental y el crecimiento de la economía del país con un modelo de negocio aliando de la transformación social.

Ideas de negocio que generan transformación

Alejandro Álvarez, socio fundador de Selva Nevada, destaca el valor nutricional que tiene cada uno de los helados artesanales que producen a base de frutos de la biodiversidad colombiana.

Los helados tienen un componente nutricional que favorece la salud del ser humano, beneficia al medio ambiente reforestando la tierra y fortalece las alianzas entre las organizaciones de pequeños productores garantizando el trabajo en equipo y la estabilidad en el cultivo de frutas.

Ferney Vaquero, agricultor aliado de Selva Nevada, cuenta que luego de sembrar copoazú conoció a Alejandro Álvarez, con quien realizó una alianza comercial que hoy le permite producir 12 toneladas en cada cosecha y mejorar la infraestructura de su cultivo para potencializar el volumen de su producción.

De esta forma, la cadena de valor de Selva Nevada involucra a 11 comunidades del país que incluyen a 500 familias beneficiarias de la alianza entre esta compañía nacional y sus cultivos.

Por el compromiso con el desarrollo rural y el crecimiento económico del país, Selva Nevada se constituye como una de las compañías que genera transformación social desde sus prácticas empresariales, un ejemplo a seguir para las empresas, entidades y nuevos emprendimientos que nacen en Colombia.

En la búsqueda por ser generadores de cambio diferentes sectores se han sumado a la iniciativa de promover la sostenibilidad como una práctica empresarial que, además de fomentar la protección del medio ambiente, genera calidad de vida a la población. 

Los negocios, la movilidad, el turismo, la construcción y la moda son algunos sectores que han involucrado en sus procesos la sostenibilidad como modelo de negocio para generar impactos positivos.

La arquitectura también se ha unido a esta tendencia que hoy permite que varias edificaciones alrededor del mundo tengan sistemas de ahorro de energía, agua, reducción de la huella de carbono y absorción de ruido. Sin embargo, se han identificado nuevas oportunidades para aprovechar insumos reutilizables como materia prima para construir viviendas y edificios con el fin de que sean amigables con el medio ambiente y la salud del ser humano.

Cork House, la casa eco sostenible

En Londres Inglaterra, los arquitectos Dido Milne y Oliver Wilton en alianza con la Bartlett School of Architecture UCL desarrollaron la primera casa de ladrillos, paredes y techos a base de corcho.

Este material reciclado y reutilizado es desmenuzado en gránulos y posteriormente comprimido con calor a baja temperatura para evitar la generación de gases contaminantes y el uso de cemento en las edificaciones.

Esta vivienda fue construida en la ciudad de Eton (Londres) con 1.268 bloques de corcho que fueron puestos a mano y sin la necesidad de usar maquinaria pesada o equipos especializados.

Las técnicas de construcción empleadas por los arquitectos, los materiales y el ciclo de vida de esta vivienda genera un 15% menos de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero GEI, demostrando que es posible involucrar la investigación, el diseño y la arquitectura para el desarrollo de infraestructuras modernas y eco sostenibles.

Arquitectura moderna, innovadora y sostenible

Form Us With Love diseña azulejos hexagonales a base de fibras de madera mezcladas con cemento y agua. Estas piezas transforman el interior de los espacios gracias a su variedad de colores y diseño, además de tener propiedades de absorción de ruido que mejoran la acústica de una habitación y reducen la contaminación auditiva.

Los cuarzos son creados con astillas de madera que salen de los troncos de los árboles y que al ser mezclados con agua y cemento consiguen la resistencia necesaria para soportar altas temperaturas y, absorber la humedad y el sonido mientras respeta al medio ambiente.

Esta compañía trabaja en alianza con fábricas como Traullit, una empresa familiar que crea objetos cotidianos, muebles y productos de iluminación de forma sostenible.

Adicional a esta forma de construcción, se ven otras prácticas arquitectónicas innovadoras como los techos verdes, los jardines verdes, la agricultura urbana y los sistemas de energía solar, todos con procesos de producción sostenible que genera transformación social, reduce el consumo de energías, aporta al ahorro de dinero, mitiga la generación de dióxido de carbono y favorece los ambientes saludables para la población.

Cada una de estas acciones busca conservar el medio ambiente como recurso fundamental. Lo invitamos a que haga parte de las compañías y emprendimientos que generan impactos positivos sociales y ambientales a través de los negocios.

Pavco Wavin celebró su quinta edición del Desafío del Agua, un reconocimiento que permitió identificar, promover y reconocer 4 propuestas que brindan soluciones a las necesidades de las comunidades entorno al buen manejo del agua. 

En esta oportunidad, los participantes plantearon soluciones frente al aprovechamiento, protección y recuperación de las fuentes hídricas, demostrando a la vez sus habilidades para trabajar en equipo, generar resultados y demostrar que a través de sus ideas pueden crear una empresa o un negocio.

Reconocimiento al emprendimiento y la sostenibilidad

Vanessa Caicedo, Directora de la Fundación Pavco, contó que Pavco Wavin lidera iniciativas que aportan a la transformación de Colombia, llevando soluciones para el abastecimiento del agua mediante alternativas como la recolección de aguas lluvia, sistemas de riego por presión para huertas, higiene y saneamiento básico a las comunidades más vulnerables de la región.

Para Caicedo, el Desafío del Agua es una oportunidad para que los jóvenes del país creen iniciativas pensadas en la protección del medio ambiente, que permitan impulsar sus proyectos de vida, sus ideas de negocio y encaminarlos en un proceso de emprender como una oportunidad para el crecimiento y fortalecimiento de sus habilidades.

“El derecho al acceso del agua es un derecho individual y colectivo y entre todos debemos generar acciones para que se pueda preservar este recurso”.

Vanessa Caicedo, Directora de la Fundación Pavco.

Este escenario abrió las puertas para que los participantes fortalecieran sus relaciones de networking, conocieran los procesos que han atravesado otros emprendedores y ampliaran sus expectativas frente al desarrollo de sus proyectos. El Desafío del Agua también brindó asesoría permanente a los jóvenes concursantes con la ayuda de expertos en temas sobre gestión de proyectos, emprendimiento e innovación.

Pavco Wavin ha beneficiado a 14 iniciativas que brindan acceso al recurso hídrico, saneamiento básico, higiene o agroecología de manera sostenible. Los ganadores de la quinta versión del Desafío del Agua fueron:

Categoría A

Categoría B:

Bogotá es una de las ciudades que más genera desperdicios sólidos a nivel nacional. De acuerdo con cifras del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la capital del país produce entre 6.300 y 6.800 toneladas de basura al día y tan solo mil son recicladas.

En vista de esta problemática ambiental, emprendedores colombianos unen sus esfuerzos para ser parte de la transformación social de las poblaciones más vulnerables del país.

Empresas como HomeCell, Conceptos Plásticos y la Fundación para la Investigación Científica y el Desarrollo Tecnológico (FICIDET), crean bloques a base de papel y plástico reciclado, destacándose por ser los creadores de un modelo de negocio a favor de las familias colombianas y el medio ambiente.

Ladrillos de plástico que transforman vidas

El plástico cuenta con componentes químicos que tardan más de 500 años en desintegrarse, tiempo que es aprovechado para que familias, estudiantes y comunidades puedan vivir en casas a base de este material por muchos años.

El primer emprendimiento se trata de Conceptos Plásticos, creado por Fernando Llanos y Óscar Méndez, quienes pensaron en un producto a base de residuos de plástico que mitigará el calentamiento global y ofreciera calidad de vida a poblaciones de escasos recursos.

Por otro lado, HomeCell es un sistema constructivo patentado con bloque en forma geométrica que se encajan perfectamente para construir infraestructuras verticales y horizontales.

Estos bloques aportan durabilidad de las viviendas, confort termo acústico, acabados estéticos, sismo resistencia e instalaciones eléctricas internas.

Entre tanto, la Fundación para la Investigación Científica y el Desarrollo Tecnológico (FICIDET), creó dos tipos de piezas pensadas en la sostenibilidad y aprovechamiento de residuos plásticos.

El primero es un Blockarp o bloque a base de papel reciclado molido (celulosa), con alcohol polivinílico (PVA), agua y un catalizador que deja como resultado final un producto 100% reciclable.

El segundo producto es un Brickarp o bloque a base de plástico, que gracias a sus componentes, tiene una garantía de durabilidad de hasta 3 mil años para biodegradarse.

Cada una de estas piezas, fueron creadas para elaborar infraestructuras a bajo costo que permitan a las comunidades ser los obreros de sus propias viviendas y escuelas, desarrollando valor compartido y transformación social al darle una segunda oportunidad de uso al plástico reciclado.

Estos negocios sostenibles se suman a las tendencias empresariales que marcan la pauta en la creación de nuevas ideas a favor de la población colombiana, por eso lo invitamos a que haga de su negocio una oportunidad de transformación y desarrollo para el país.

Cargando...