En el 2015, Colombia se unió a los 193 países que se comprometieron a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda del 2030. Las acciones encaminadas a reducir la pobreza, garantizar la educación y formar naciones sostenibles deben estar respaldadas por estrategias que permitan mejorar la calidad de vida de las personas alrededor del mundo.

En el reciente Informe de Desarrollo Sostenible 2019 (Sustainable Development Report), publicado por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN, por sus siglas en inglés) y la Fundación Bertelsmann Stiftung, señala que tras cuatro años de firmarse el acuerdo, ningún país ha logrado cumplir a la fecha con el 100% de los ODS.
En el informe, Dinamarca (85,2%), Suecia (85%) y Finlandia (82,8%) reflejan el mejor puntaje en el cumplimiento de estos objetivos. En América Latina, Chile (75.6%), Costa Rica (75.0%), Uruguay (72.6%), Argentina (72.4%) y Ecuador (72.3%) se encuentran en los 50 primeros países en gestionar acciones para mejorar el desarrollo sostenible de su región.

Mientras tanto, Colombia se ubica en el puesto 67 con 69,6% en sus esfuerzos para construir una nación sostenible. Sin embargo, los resultados donde se ven mayor avance se reflejan en los ODS sobre Acción por el clima (13) y el ODS sobre Vida Submarina (14). En el resto de objetivos por cumplir, el país refleja resultados progresivos pero en aspectos como acceso a la educación, no muestra frutos significativos.

¿Cómo va Colombia?

De acuerdo con Alejandro Gamboa, consultor sobre desarrollo sostenible para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Colombia ha implementado estrategias para fomentar desde el sector privado y público acciones que giren en torno al desarrollo sostenible desde todos los ámbitos.

Estos resultados están reflejados en el informe Reto Global 2018 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la firma PricewaterhouseCoopers, que destacó la labor del 87% de las compañías colombianas al presentar en sus resultados de sostenibilidad acciones a favor del cumplimiento de los ODS.

“En Colombia se observa una tendencia coherente y creciente alrededor de la comprensión y la gestión en función de los ODS, tanto a nivel público, como a nivel privado, siendo el reto más importante la comprensión y práctica por parte de los ciudadanos y que se incorporen también en los planes de desarrollo territorial”.

En materia de protección del medio ambiente, Colombia es un país rico en recursos naturales y su economía ha girado en torno a la explotación de los mismos.
Acciones como la explotación minera, la deforestación y el mal uso del agua son algunas prácticas que van en contra del desarrollo sostenible. Por ende, Gamboa explica que “la sostenibilidad nos debe conducir a que todo lo que hagamos en materia de uso de nuestros recursos naturales se debe realizar con los más altos estándares”.

Para el experto, algunas prácticas que puede ayudar en la construcción de una economía sostenible en Colombia incluyen:

Cada una de estas acciones fomentan conjuntamente la construcción de una economía sostenible, capaz de aprovechar sus recursos sin generar daños a los ecosistemas ni la vida de la población.

El 93% de las 250 empresas más grandes del mundo (según sus ingresos) presentan informes de sostenibilidad, así como tres cuartos de las 100 empresas principales en 49 países.

Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2018.

Aplicar estas acciones en los procesos de producción y modelos de negocios de las compañías, contribuye al país en la incursión de nuevos mercados nacionales e internacionales. Además, “se obtienen beneficios en materia de producción limpia, menor huella de carbono y en general, producción sin daño a la sociedad ni al medio ambiente y con criterios de beneficio económico”.

Finalmente, la innovación y la tecnología no están exentas en la construcción de prácticas empresariales que fomenten el desarrollo sostenible de Colombia.
El consultor para el BID enfatiza en que estas herramientas permiten mejorar los métodos para el uso de los recursos naturales y realizar procesos que minimicen la contaminación, aportando directamente al crecimiento de la economía con impactos positivos tanto para los negocios como las comunidades.

“Sin tecnología e innovación sería imposible concebir el progreso sostenible con los niveles de consumo y producción que actualmente tiene el mundo”.

Alejandro Gamboa, consultor sobre desarrollo sostenible para BID.

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El emprendimiento en Colombia está en auge gracias al incremento de personas dispuestas a crear su propia empresa y a las oportunidades que ofrece la región para consolidar un modelo de negocio. Estos generadores de empresa son promotores de la economía nacional, el empleo y el desarrollo de proyectos con un alto impacto social.

De acuerdo con el Estudio de la Actividad Empresarial de Colombia (GEM 2017) la actividad económica en Colombia se ha dinamizado en los últimos años gracias a la participación de las mujeres y los jóvenes a través de la creación de nuevos negocios que aportan al crecimiento de la economía en la región.

Según el estudio, la brecha de emprendimiento entre mujeres y hombres se ha cerrado desde el 2013, reflejando un incremento en la creación de negocios liderados por mujeres de 18,2%, frente a la participación de los hombres 19,2%.

Adicionalmente, en el 2017 el 70% de los nuevos negocios generaron entre 1 a 19 empleos en la región, lo que convierte a los emprendedores como fuente de generación de oportunidades para el crecimiento económico de las familias y del país.

Según la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) en el 2017 la ciudad cerró con 728.784 unidades productivas, de este total el 38,7% de unidades tiene mujeres como representantes legales.

Emprendimientos que aportan a la transformación del país

Natura Foods Enterprise SAS es un emprendimiento creado en el 2012 por tres mujeres del Valle del Cauca, quienes identificaron en el mercado exterior la oportunidad de vender pulpa de fruta y alimentos tradicionales de la región listos para servir.

Beatriz Helena Londoño, Gerente de este emprendimiento explica que su modelo de negocio tuvo un crecimiento exponencial, lo que las llevó a aumentar su infraestructura y el número colaboradores, pasando de 4 a 60 personas y de estas 80% son mujeres madres cabeza de familia.

Este emprendimiento exporta el 80% de sus productos a EE.UU, el 5% a Europa y el 15% es distribuido en territorio nacional.

Printslab es un emprendimiento creado por la paisa Diana Oviedo quien diseña vestidos de baño, zapatos y accesorios con estampados. Llevar su modelo de negocio a eventos como Colombiamoda o macrorruedas de negocio, le permiten ser hoy uno de los negocios con presencia a nivel internacional.

Los países a los que ha llegado esta empresaria y emprendedora son Canadá, Perú, Puerto Rico, Costa Rica y Guatemala.

D’hylos es una mypime que nació en San Jacinto, en el departamento de Bolívar,  por la emprendedora Yaneth Vásuez quien a través del diseño de hamacas rescata la tradición de su región llevando este producto a países como Holanda y Costa Rica.

Esta emprendedora encontró en el mercado internacional la oportunidad de llevar la tradición del uso de las hamacas y expandir su negocio vendiendo hasta 100 tejidos por mes generando empleo para 40 artesanos víctimas del conflicto armado.

Estos negocios impactan positivamente a otras mujeres y familias y  generan una economía sostenible, el desarrollo económico en la región, la creación de empleo y de la misma forma rescatar la cultura del país. Mujeres que son ejemplo a seguir por liderar ideas de negocio con impacto social.

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