Ante la necesidad de reinventar productos y servicios que cubran las necesidades de la sociedad, las compañías e instituciones han entendido la importancia de incorporar, en sus procesos de producción y cadenas de valor, prácticas empresariales que estén a la vanguardia preservando los recursos naturales y buscando el bienestar de la población.

Para lograr este propósito, ACNUR define el modelo eco sostenible como una tendencia empresarial que transforma la visión tradicional de hacer empresa pasando del consumo masivo y la producción industrial al capitalismo consciente.

Para lograr un modelo eco sostenible eficaz, Acnur recomienda implementar prácticas en colaboración con diferentes actores económicos, por ejemplo, las empresas, las instituciones gubernamentales y educativas; científicos y organismos de cooperación y desarrollo para lograr resultados que contribuyan al crecimiento de las compañías y de las regiones.

La moda sostenible es la tendencia que promueve la producción, distribución, consumo y eliminación de prendas de vestir que afectan la salud, los entornos naturales y las especies animales (The Sustainable Fashion Blueprint 2018).

Esta práctica empresarial es aplicada en las compañías textiles que buscan generar valor agregado en su cadena de producción, maximizando el tiempo de vida de cada prenda, impulsando una cultura consciente en el consumo y reduciendo el impacto en los recursos medioambientales.

Esta industria es la séptima economía más grande del mundo, generando ganancias anuales de 1 billón de euros (2016) y promoviendo el empleo para más de 300 millones de personas, de acuerdo con el informe The Sustainable Fashion Blueprint 2018 de la escuela de negocios Cambridge Judge Business School.

El informe refleja que la industria textil aporta millones de ganancias a la economía mundial y es el segundo sector más contaminante al implementar prácticas que afectan al medio ambiente y la salud de la población.

Sin embargo, algunas compañías textiles han sido conscientes del impacto que han generado y han modificado en los últimos años sus procesos, apropiándose de la sostenibilidad como estrategia de negocio para generar economías circulares que promueven el desarrollo ambiental y social.

Colombia se apuntó a la transformación sostenible

Colombia no es ajena a estas prácticas empresariales sostenibles. Un claro ejemplo por trabajar en estos temas de sostenibilidad son las ferias de Colombiamoda, Colombiatex, BCapital o El Bulevar, escenarios donde empresarios, emprendedores y diseñadores nacionales e internacionales se reúnen para marcar tendencias bajo los parámetros de la sostenibilidad.

Distintas compañías nacionales se han destacado por trabajar la moda sostenible desde sus prácticas empresariales, una de estas es Yumajai, empresa caleña dedicada a la producción de joyas artesanales.

Sus creadores vieron en las comunidades indígenas que se dedicaban a vender accesorios en las calles de Cali una oportunidad para formalizar y dignificar su trabajo. Desde entonces exportan sus productos a base de materiales naturales hasta ciudades como París (Francia) y Tel Aviv (Israel).

Economía circular, un aporte a la sostenibilidad

La economía circular también toma fuerza en estos procesos de transformación  y es implementada en las prácticas empresariales de las grandes, medianas y pequeñas empresas.

Lorenzo Velásquez, director de innovación de Inexmoda explica la importancia de desarrollar en la producción textil acciones que permitan reciclar y reutilizar los insumos que se usan para la confección de prendas de vestir.

Así mismo, recalca el papel de los empresarios y emprendedores al vincular estos procesos en el comportamiento de los consumidores, quienes además de fijarse en la etiqueta del precio de una prenda, se preocupan por verificar los materiales con los que fueron hechas, el país donde se creó o si la marca donde compran promueven el respeto por las condiciones laborales.

Estas prácticas empresariales construyen negocios conscientes y responsables con su procesos de producción, mientras fomentan el consumo inteligente en la sociedad. Si su compañía o emprendimiento está en este proceso de transformación, cuéntenos qué prácticas desarrolla para promover la sostenibilidad ambiental, social y económica en el país.

En el 2016, Colombia se unió a la iniciativa de “reglamentar el uso racional de bolsas plásticas” a través de la Resolución 0668, con el objetivo de proteger las riquezas naturales del país y mitigar el impacto que pueden generar materiales dañinos como los polímeros, usados principalmente en bolsas plásticas.

Esta medida se ha expandido a nivel global y ha comprometido a la sociedad, compañías y entidades gubernamentales en la labor de transformar los hábitos de consumo y fomentar la cultura de la sostenibilidad ambiental, involucrando el desarrollo económico y social.

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De acuerdo con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la medida que se tomó en Colombia buscaba reducir para el 2017 el 10% del uso de estos residuos, sin embargo, el consumo de bolsas plásticas se redujo en un 30%, promoviendo en los supermercados y compañías a nivel nacional la iniciativa de incentivar en la población el uso de bolsas de tela, lona, papel, canastos o cajas.

Así mismo, la Cámara Colombiana de Plástico dio a conocer que en el país se redujo el 35% de toneladas procesadas, pasando de 5.500 toneladas mensuales de polietileno a menos de 3.500 toneladas para la fabricación de bolsas de cargar o llevar.

Este indicador ha sido motivo para que el Gobierno continúe creando políticas públicas a favor de la protección del medio ambiente, la salud de las personas y el uso adecuado de los recursos naturales.

Según Greenpeace Colombia, la huella plástica del país es generada por el consumo de 24 kilos de plástico al año, es decir, un millón 250 mil toneladas de residuos de polímeros a nivel nacional que son de un solo uso.

El país espera que para el 2025 se eliminen del mercado productos de uso único como platos, pitillos y bastoncillos para los oídos, tal como lo reglamentó la Unión Europea este año.

Acciones a favor de la sostenibilidad

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) varias compañías alrededor del mundo han unificado sus esfuerzos para reducir la huella de carbono que generan a través de sus procesos de producción.

– Nestlé, la compañía de origen suizo, se comprometió a utilizar materiales 100% reciclables y reutilizables en sus empaques de plástico para el 2025. Esta empresa espera fomentar en sus consumidores una cultura del reciclaje y aportar a la reducción de desechos sólidos en el planeta.

– La compañía sueca Volvo, dio a conocer a través de un comunicado que a partir del 2025 el 25% de los componentes plásticos de sus vehículos serán realizados con materiales reciclados.

– Coca-Cola creó la campaña “Un mundo sin residuos”, una iniciativa que busca renovar el ciclo de vida de cada empaque, ya sea de plástico o de lata. Así mimo, espera producir envases 100% reciclables y reducir la cantidad de plástico en sus botellas.

McDonald’s también se unió a la iniciativa de generar impacto positivo a través de sus productos y se comprometió con producir empaques totalmente reciclados para el 2025.

– Unilever, la compañía de productos de belleza y aseo personal, se comprometió con cambiar sus envases de plástico por unos que contengan materiales reutilizables y reciclables para el 2025. Así mismo, espera compartir un protocolo de reciclaje antes del 2020, para fomentarlo dentro de la industria.

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A nivel global, las organizaciones han fomentado acciones que incentivan el uso de materiales biodegradables de bajo impacto ambiental como el papel, el algodón, la madera, las algas, los hongos y las tecnologías alternativas.

Estas acciones han demostrado que es posible generar impacto positivo para reducir la huella de carbono educando a los consumidores, reduciendo costos y aportando a la cultura de la sostenibilidad en el mundo. Si su organización quiere ser parte de esta tendencia conozca los beneficios de impulsar negocios sostenibles en la sociedad.

Conscientes del impacto que ha sufrido el planeta por los procesos de producción, la explotación de los recursos, el mal uso de las fuentes hídricas y el desmedido consumo de la población, compañías a nivel global como Adidas y Tesla, han implementado acciones basadas en la tecnología y la innovación para remediar los efectos de sus prácticas.

Adidas, la compañía alemana con más de 60 años en el mercado del calzado y con ventas de hasta 21.900 millones de euros (2018- Statista) se alió con Parley for the Oceans, una asociación dedicada a la conservación de los océanos, para crear una línea de calzado y ropa con residuos plásticos que son recolectados de las orillas de las playas.

¿Cómo lo hacen?, la producción de un solo par de zapatos puede generar hasta 23.3 kilogramos de CO2 (CO2Shoe), por lo que Adidas busca reducir la producción de 40 mil toneladas de residuos plásticos anualmente y crear 11 millones de zapatos a base de plástico reciclado.

Así mismo, la organización le apostó a la trasformación en sus diseños reduciendo el uso de hasta el 41% de poliéster en sus zapatillas y eliminando los anuncios de plástico en las tiendas, centros de distribución, bodegas y oficinas.

Eric Liedtke, miembro del comité ejecutivo de Adidas explicó los beneficios de crear productos que impactan positivamente a la sociedad involucrando a las compañías y sus consumidores:

“Ofrecemos a nuestros consumidores un valor agregado real más allá del aspecto, la funcionalidad y la calidad del producto, porque cada zapatilla es una pequeña contribución a la preservación de nuestros océanos”.

La compañía ideó otras estrategias para revolucionar la industria por ejemplo reducir el número de tiendas físicas (1.343 almacenes a nivel mundial 2018- Statista) y aumentar sus ventas online, llevando a su público a lo digital para ampliar su negocio y reducir el consumo de energía y materias contaminantes.

Tesla, un negocio que revolucionó la movilidad

Desde el 2003, la compañía estadounidense Tesla le apostó al cambio de la movilidad implementando la innovación y la tecnología en el diseño de vehículos eléctricos y productos de generación de energía limpia.

Esta empresa inició su modelo de negocio pensando en generar una movilidad libre de emisiones de CO2 y combustibles fósiles. Para lograrlo, Tesla inició diseñando un auto compuesto por baterías con tecnología de punta y un sistema de propulsión eléctrico. Un diseño que ofrecía innovación al ser liviano, ágil, económico y amigable con el medio ambiente.

Tras años de trabajo, en el 2008 se vieron los primeros frutos de la empresa al presentar el modelo Tesla Roadster. Las piezas del nuevo diseño incluían un motor eléctrico, baterías, procesadores, programas y algoritmos patentados por los miembros de la empresa, revolucionando así la forma de crear vehículos libres de combustibles fósiles.

La compañía también ha desarrollado productos dirigidos a casas, empresas y proveedores de servicios públicos para viviendas.

Fotos: Tesla.

Los paneles solares fueron diseñados para almacenar energía desde los techos de las viviendas y aprovecharla para calentar agua o suministrar electricidad en diferentes áreas de una casa. Mientras tanto, el Porwerwall, es una batería que absorbe la energía solar y la emplea para suministrar energía limpia en los hogares, volviendo independiente los sistemas de electricidad durante el día y la noche.

Adidas y Tesla han cambiado sus prácticas empresariales generando bienestar para la sociedad y cuidado del ambiente, obteniendo resultados favorables para su crecimiento económico y posicionándolas como un referente del valor compartido.

Liderar estas prácticas empresariales alrededor del mundo también forma parte de un proceso de educar a la población sobre la importancia de consumir de forma consciente. Por ende, estas acciones unen a las compañías y al público en un solo propósito: proteger los recursos naturales.

Ahora que conoce las prácticas empresariales que han puesto en práctica estas compañías, ¿qué ha hecho su modelo de negocio para aportar a la transformación social, económica y ambiental de la región? Cuéntenos a través de nuestras redes sociales y súmese a la tendencia Xposible.

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