El Big Data es el gran recurso del nuevo milenio y los científicos de datos, los genios encargados de analizarlo y monetizarlo. Su labor los ha convertido en los profesionales más cotizados del mundo.

Cada periodo de la historia produce nuevas profesiones y especialidades según sus necesidades. Y la era actual, enmarcada en avances como el Internet y las comunicaciones virtuales, exige profesionales capaces de analizar los más de 2,5 trillones de bytes de información digital.  Generados diariamente a través de las redes sociales, las transacciones, las señales de GPS de los teléfonos celulares y las búsquedas en la web, entre muchas otras fuentes. Estos son conocidos como científicos de datos.

El término fue acuñado en 2008 por D.J. Patil y Jeff Hammerbacher, líderes de las áreas encargadas de analizar la data de LinkedIn y Facebook, respectivamente, quienes lo usaron para describir su labor de una manera más precisa.

Con el tiempo, empresas como Amazon, Google, Apple y Airbnb, entre otras compañías cuyo negocio se encuentra en el mundo digital; empezaron a contratar profesionales capaces de interpretar la información generada por sus usuarios para convertirla en claras tendencias de consumo.

¿A qué hora compran los usuarios en Internet? ¿A través de qué dispositivos se adquieren ciertos bienes? ¿Qué prefieren? ¿En qué están interesados? ¿Cuál es el mejor momento para publicar una oferta o una promoción en la web? Estas y otras preguntas por el estilo fueron resolviéndose a través del análisis de conjuntos de datos tan gigantescos, que se deben medir en petabytes.

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Para lograrlo, los llamados científicos de datos deben contar con una formación integral y un background educativo bastante amplio. No se trata de una sola carrera universitaria ni de una única especialización. En realidad, la ciencia de los datos es un campo interdisciplinario que mezcla conocimientos de las ingenierías de sistemas, la estadística, las matemáticas, la economía y hasta los negocios, con el objetivo de tomar unos cuantos millones de datos, encontrar patrones en ellos y traducirlos en excelentes estrategias de marketing y en mejores ganancias.

Uno de los profesionales de esta área más conocidos es George Roumeliotis, actual Data Science Manager de Arbnb y excabeza del equipo de análisis de datos de Walmart y de la compañía Intuit, en Silicon Valley. Su formación académica incluye un pregrado en Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Sídney y un PhD en Astrof ísica de la Universidad de Alabama, lo que demuestra que un científico de datos puede provenir de muchas ramas de la ciencia desde que tenga un claro enfoque computacional.

Antes de autodenominarse científico de datos, Roumeliotis se desempeñaba como teórico y astrofísico computacional en la Universidad de Stanford. Desde allí tuvo la oportunidad de crear algoritmos en 3D para inferir en los campos magnéticos que producen bengalas solares.

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Esta experiencia fue la base que luego le permitió dedicarse a la construcción de productos innovadores con base en datos que no solo atrapan a los clientes, sino que también significan ventajas competitivas para una empresa.

Además de manejar las últimas tecnologías —en especial aquellas que tienen que ver con aprendizaje automático (machine learning) e inteligencia artificial—, los científicos de datos deben saber comunicar sus hallazgos. De nada les sirve encontrar patrones que evidencien los hábitos de compra de los clientes, si estos no pueden ser convertidos en productos o estrategias comerciales que generen rentabilidad o una mejor calidad de vida para el ser humano.

Antes, los expertos en datos sabían interpretar una cantidad limitada de información y podían ponerla en orden sobre una tabla de Excel. Actualmente asumen el reto de ordenar y descifrar una cantidad enorme de información flotante que resguarda en su interior un valioso tesoro: la solución a muchos de los desafíos que enfrenta el mercado de hoy.

El científico de datos…

¿Dónde formarse?

Si bien la ciencia de datos no es una carrera en sí misma y se nutre de muchas disciplinas, existen posgrados y cursos que les permiten a quienes ya tienen los conocimientos básicos una mejor aproximación a dicho oficio. Estos son algunos de ellos:

 

Enric Bernal, director general del Center for Creative Leadership para Latinoamérica, señala que el distanciamiento social será parte de una nueva normalidad y que el trabajo a distancia se incrementará exponencialmente. ¿Cómo se prepara el CCL para responder a esta coyuntura?

Las organizaciones se encuentran en una era de trasmutación, donde se lleva a cabo la implementación de tecnologías como inteligencia artificial, big data, conexión móvil 5G y tecnología cloud en sus procesos, las cuales dominarán el mercado en 2022, asegura el Foro Económico Mundial.

Y en este proceso han identificado una serie de barreras en lo que tiene que ver con sus componentes culturales (86 %), de liderazgo (60 %) y de formación (57 %), según concluye KPMG en su informe Percepción de los retos en la gestión de personas en la era digital, de 2019.

Para abordar particularmente los desafíos culturales de la transformación que afrontan las organizaciones, Xposible entrevistó a Enric Bernal, director general del Center for Creative Leadership (CCL) para Latinoamérica.

Bernal es PhD en psicología organizacional y desarrollo del liderazgo, y se refirió a esta como una forma diferente de hacer las cosas, donde la gente se comporta con una serie de mindsets diferentes a la forma tradicional de trabajar.

“Sabemos que las organizaciones crecieron siendo típicamente muy jerárquicas, poco ágiles y con el pensamiento de que la alta gerencia tenía la solución de todos los problemas del mercado. Hoy, esto se tolera cada vez menos”, dice Bernal.

De acuerdo con el experto, las empresas no siempre deben embarcarse en un proceso de transformación cultural, sin embargo “la gran mayoría de las empresas en el mundo, sean privadas o públicas, sin ánimo de lucro o no, están sufriendo un cambio en el mercado gracias a las disrupciones múltiples, sean de tecnología, nuevos procesos, competencias, cambios políticos o económicos”.

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El Center for Creative Leadership se enfoca en la educación ejecutiva en dos campos: el desarrollo del liderazgo individual y la gestión de programas de desarrollo organizacional o cambio cultural.

Al final, la especialidad del Center for Creative Leadership es transformar individuos y organizaciones.

Bajo el modelo de desarrollo organizacional o cambio cultural que desarrolla Center for Creative Leadership existen tres tipos de compañías: las dependientes, las independientes —como un estado intermedio— y las interdependientes.

Teniendo en cuenta esto, Bernal asegura que “la tendencia es el movimiento de organizaciones dependientes, muy jerárquicas y clásicas a organizaciones más interdependientes, colaborativas y ágiles”.

Éxito y fracaso en los procesos, según el Center for Creative Leadership

Investigaciones sobre el tema consistentemente muestran que más de dos tercios, es decir el 60 %, de las transformaciones culturales no consiguen alcanzar los objetivos planteados en su gestión.

“Y la razón principal es porque se olvidan del factor humano. Se olvidan de que al final el cambio de una cultura no es una estrategia de negocio, dejan de lado el hecho de trabajar realmente con las personas, incluir sus emociones, preocupaciones e ideas”, explica.

Mejores conversaciones

Ahora bien, la clave del éxito en los cambios culturales se resume en dar apertura a conversaciones entre los integrantes de la empresa.

De acuerdo con el director del Center for Creative Leadership, cualquier proceso de transformación empieza siempre con una visión inspiradora, ya sea de una nueva estrategia o de la necesidad de adaptar la cultura, una vez se tiene esa visión se trata de generar un diálogo en la organización.

Por medio de estas conversaciones, se debe llegar a la comprensión y al alineamiento del 100 % del equipo ejecutivo y, como lo aclara el experto, alinearse no significa llegar a un consenso total, pero sí a un porcentaje mayor al 60 %.

“Para este primer diálogo en el Center for Creative Leadership, tenemos un taller que llamamos TAC —Taller de Alineamiento Cultural—, que es básicamente un offsite donde nos llevamos al equipo ejecutivo a un resort y allí trabajamos durante varios días para que salga esta visión consensuada y el alineamiento de lo que hay que hacer”, comparte.

Luego, de este primer espacio, se da inicio a un diálogo en el resto de la organización, de una manera ordenada. Por lo tanto, las compañías deben identificar sus gestores de cambio para realizar conversaciones estructuradas con los colaboradores de cada uno de los niveles jerárquicos.

En este caso, el Center for Creative Leadership ofrece un programa llamado Better Conversation Every Day™ (BCE), el cual tiene una premisa: una mejor cultura comienza con mejores conversaciones.

Por medio del BCE, el Center for Creative Leadership orienta un diálogo dentro de las empresas en torno a cuatro comportamientos: escuchar, hacer preguntas poderosas, dar retroalimentación y una cultura de accountability.

Como advierte Bernal, es necesario “escuchar las reticencias, los miedos, los comentarios e ideas de la gente. Si no hay diálogo, no hay transformación”.

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Sentido de urgencia

Aún cuando haya una comunicación descendente muy bien hecha y con visión inspiradora, también tiene que haber un sentido de urgencia.

Utilizando la analogía de una isla, en palabras de Bernal:

“El sentido de urgencia es el por qué yo tengo que dejar mi isla y subirme al barco para ir a otra. Tiene que haber un call to action, una necesidad perentoria de decir: el mundo nos está cambiando y si no saltamos al barco, esto se va a desintegrar”.

Es importante que cuando se comunique, se mencione lo que está cambiando y lo que no.

“Hay mucha gente a la que le da vértigo o pánico el cambio, por eso es importante reforzar y aclarar ambas cosas. Muchas veces las empresas fallan en reconocer que somos humanos y darse el tiempo necesario. Un proceso de transformación cultural tarda de 3 a 5 años, haciéndolo todo bien”.

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¿Cómo puede ayudar el Center for Creative Leadership en estos tiempos de pandemia?

El Center for Creative Leadership es una de las pocas organizaciones mundiales en desarrollo de liderazgo y talento que ha sobrevivido a varias situaciones críticas durante los últimos 50 años.

Por consecuencia, el equipo de investigaciones se ha enfocado por décadas en estudiar los efectos directos y colaterales que ocurren en las organizaciones a causa de situaciones de ambigüedad y crisis.

En estos momentos la organización se ha volcado por ayudar a individuos y empresas a entender y asimilar el estado de crisis en el que se encuentran a través de herramientas y recursos diseñados para estos casos.

Adicionalmente, el Center for Creative Leadership entiende que el distanciamiento social será parte de una nueva normalidad y que el trabajo a distancia se incrementará exponencialmente.

Por esa razón, han convertido y mejorado muchas experiencias y soluciones a sesiones interactivas virtuales donde cualquier líder o colaborador tendrá la posibilidad de acceder a estas desde cualquier lugar del mundo.

*En la foto: Enric Bernal/Cortesía CCL.

La implementación de la tecnología como herramienta para crear nuevas oportunidades de negocio capaces de generar cambios positivos en la sociedad, avanza a pasos agigantados.

El Internet de las cosas, el big data, la realidad virtual o las aplicaciones móviles, son algunas innovaciones que han demostrado ser un recurso importante para agregar valor a una idea, proyecto, emprendimiento o negocio.

El Internet de las cosas o también conocido como IoT es una red de objetos físicos que emplean sensores y APIs (mecanismo para conectar softwares) que permiten intercambiar datos y mensajes a través de la red.

Pero ¿cómo se puede aplicar el Internet de las cosas a un modelo de negocio? Esta herramienta puede ser aprovechada en industrias claves de la economía. De acuerdo con SAP sistema de planificación de recursos empresariales, hay tres sectores que lideran el desarrollo de soluciones a través de esta tecnología:

Beneficios del IoT para su negocio o emprendimiento

Aplicar el Internet de las cosas para la creación de nuevos modelos de negocio es una oportunidad para que las grandes, medianas y pequeñas empresas puedan diseñar productos y servicios que estén a la vanguardia con las necesidades de sus públicos.

El estudio de datos e información en tiempo real permite que estas ideas de negocio sean creadas pensando en la utilidad para la población, y calcular los posibles efectos que tengan en el medio ambiente, así como el impacto en el desarrollo socioeconómico de una región.

Así mismo, la IoT ayuda a mejorar las experiencias de los usuarios al ofrecer productos o servicios con un uso y rendimiento eficiente, al ser personalizados e involucrar la digitalización en la solución de alguna necesidad.

El desarrollo del Internet de las cosas permite dar soluciones para mejorar la productividad laboral de una compañía, mejora la toma de decisiones, automatiza las tareas rutinarias y acelera las comunicaciones.

Finalmente, el IoT también aporta a la eficiencia operativa de un negocio o emprendimiento al reducir los tiempos de producción, automatizar los negocios, monitorear y controlar de forma remota las operaciones, conservando los recursos y mejorando el rendimiento de una empresa o emprendimiento.

Esta herramienta puede ser un gran insumo para el desarrollo de sus negocios y si aún no lo ha aplicado para la generación de soluciones con impacto social, económico y ambiental, esta es la oportunidad para innovar a través de la tecnología.

El big data es una herramienta empleada por las empresas para conocer, desde el análisis de datos, nuevas oportunidades de negocio, tomar acciones inteligentes, agilizar procesos, adquirir ventajas competitivas y llegar a públicos específicos. 

Las compañías emplean esta información para sacar el mayor provecho en el desarrollo de productos y servicios dando solución a las necesidades de los usuarios sin perder de vista la responsabilidad en el uso de información personal de sus audiencias.

Tendencia empresarial con valores éticos

La implementación del big data es una tendencias empresarial que revoluciona la forma de hacer negocios en Colombia y el mundo, por esta razón se debe dar un buen uso de la información para generar los impactos que se desean alcanzar.

De acuerdo con Open Data Institute (ODI), entidad dedicada a difundir datos abiertos o libres en internet, la ética en el uso del big data se entiende como las acciones correctas o incorrectas frente a la generación, registro, curación, procesamiento, difusión, intercambio y uso de información para crear soluciones a ciertas necesidades del público.

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Partiendo de esto, los países implementan políticas públicas para regular el uso de datos que promuevan la creación de nuevas ideas de negocio.

Los países de la Unión Europea, por ejemplo, establecieron una política que impulsa la economía digital y la innovación con el uso de datos para ampliar las oportunidades de empleo y promover la economía.

Por otro lado, Estados Unidos creó una iniciativa que promueve habilidades para aprovechar eficazmente los datos en las agencias gubernamentales y aprobó el uso de datos para hacer descubrimientos científicos e investigaciones que impulsen el crecimiento económico.

Así mismo, Japón firmó la Declaración para ser la nación más avanzada en tecnología de la Información, en la que se propusieron crear una sociedad que innova y genera nuevos servicios, industrias y crecimiento implementando correctamente los datos informáticos.

En consecuencia, estas estrategias ponen sobre la mesa la importancia de la transparencia y la ética que deben tener las organizaciones y los países en el uso de datos, abriendo un mundo de oportunidades para construir negocios a partir de la confianza de los clientes.

Colombia y el big data

Las empresas colombianas se unen a la transformación empresarial implementando el big data como tendencia a favor de su crecimiento.

Ante estas tendencias innovadoras, el Gobierno Nacional creó el Conpes 3920, una iniciativa que reglamenta el uso correcto de datos como materia prima para impulsar nuevas oportunidades de negocio.

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De acuerdo con la cultura de datos que plantea el Conpes 3920, esta información debe ser aprovechada para la innovación y toma de decisiones que beneficien a los ciudadanos. Algunas acciones que las empresas deben articular son:

Finalmente, el mundo del big data toma más y más fuerza en las corporaciones, razón por la que las empresas y entidades colombianas deben ser consientes de su uso ético sin quedarse atrás en la innovación y generación de impactos positivos en sus audiencias por medio del análisis de datos.

El mundo de los negocios está cambiando gracias a la llegada de nuevas tendencias que promueven, además del crecimiento económico de las empresas, el desarrollo de la sociedad y la calidad de vida de las personas

Ante estos nuevos cambios se suman la tecnología y el big data, aplicadas al campo, al emprendimiento y la innovación, herramientas que han sido base para que el país supere sus fronteras y lleve sus productos y servicios a otros públicos y mercados.

Big data y el campo colombiano

Foto: Facebook Cultivando Futuro.

El campo colombiano es uno de los grandes sectores de la economía del país que incursiona en los nuevos modelos de negocio que implementan la tecnología y el análisis de datos. Pero antes de continuar es fundamental saber qué es el big data:

Es una herramienta empleada por las empresas para conocer, desde el análisis de datos, las necesidades del público para así crear nuevos productos, brindar soluciones y tomar decisiones inteligentes.

Ahora bien, un ejemplo que involucra estas nuevas tendencias en los negocios es el emprendimiento creado por el colombiano Carlos Castellanos, cofundador de la aplicación Cultivando Futuro, quien junto con su equipo de trabajo vio una oportunidad en la creación de esta plataforma digital para generar empresas sostenibles de la mano productores campesinos.

Panorama actual del campo colombiano

De acuerdo con el Censo Nacional Agropecuario (CNA) realizado en el 2015 por el Departamento Administrativo de Estadísticas (DANE), Colombia cuenta con un total de 7,1 millones de hectáreas destinadas para el cultivo y producción de alimentos y, 43 millones de hectáreas para el uso ganadero.

Si bien, Colombia goza de un alto porcentaje de suelos destinados al agro, pero los productores campesinos se enfrentan a grandes retos como la distribución de sus productos, bajos costos de sus cosechas, intermediarios que pagan poco y falta de información sobre el mercado.

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Frente a este panorama, Carlos Castellanos, explica que Cultivando Futuro aporta soluciones a la distribución, compra y consumo de los productos agrícolas, dando respuesta con información de valor como: la capacidad de tierra sembrada, los tiempos de cosecha, las asociaciones campesinas de cada departamento y los compradores interesados.

Es así como la app tiene el potencial de centralizar toda la información clave del sector agrícola y además, recolectar datos instantáneos, estableciendo un canal de doble vía entre las comunidades rurales y las grandes empresas interesadas en invertir en el agro.

Negocios sostenibles que generan transformación social

Carlos Castellanos define la implementación de tecnología y big data como una oportunidad para tomar decisiones clave al tener la información de valor, como por ejemplo, entender dónde están los cultivos, qué infraestructura tienen los agricultores que los producen, quién está comprando los productos, cuáles son los precios y las especificaciones de cada uno.

Además, destaca el compromiso de la plataforma por empoderar a los productores para que lleguen a mercados y públicos nuevos de la mano de alianzas con organizaciones financieras, proveedores de insumos, logística y asistencia técnica.

Finalmente, Cultivando Futuro es un ejemplo de cómo las tendencias empresariales son funcionales en cualquier mercado, sin importar lo grande o pequeña que sea una compañía.

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