Colombia es uno de los 193 países a nivel mundial que firmó y se comprometió a cumplir con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Uno de los principales objetivos es acabar con la pobreza de la región teniendo en cuenta que para el 2018 el país cerró con el 27% de la población en esta condición (13’073.000 personas según el DANE). Ante estas cifras Colombia se propuso reducir estos índices para el 2030 con el respaldo de estrategias y compañías que aporten al logro de esta meta.

Como medida se propuso en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) estrategias que involucran la innovación, la tecnología, la transformación digital, el emprendimiento, los recursos minero-energéticos, los servicios y la economía naranja para mejorar la calidad de vida de la población.

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Desde la innovación y la tecnología, el PND identificó que las pequeñas y medianas empresas no aplican a sus procesos de producción tecnologías avanzadas como la robótica, la impresión 3D o el internet de las cosas, por lo que plantearon impulsar en este sector el programa Industrias 4.0 y Fábricas de Productividad, proyectos que fomentan el uso de las tecnologías de punta como pilar para aumentar la productividad y empleo.

Estos programas brindarán servicios de asistencia a 4.000 empresas colombianas para mejorar sus procesos de producción, aumentando a su vez el porcentaje de empresas innovadoras.

Para el sector del emprendimiento, se destinarán alrededor de 7.888 millones de pesos para la creación de empresas del sector textil, audiovisual, software de contenidos y espectáculos. El apoyo a estos proyectos también fomentan el desarrollo y el crecimiento de la región desde la ruralidad.

Como estrategia para fomentar las industrias creativas, el Ministerio de Cultura junto con iniciativas de Bancóldex, el Fondo Emprender del SENA y Reactiva de Findeter, se espera impulsar este sector aportando atención integral para la industria, la asistencia técnica al emprendimiento y la inclusión.

Para Gloria Alonso, directora del PND, se espera que en el 2022 se reduzca significativamente la pobreza de la mano de estas iniciativas, que generarán empleo y nuevas oportunidades de crecimiento en la economía nacional.

Ramo y Bancalimentos le apuestan al desarrollo

En Colombia, empresas como Ramo y Bancalimentos han implementado estrategias en sus modelos de negocios que aportan a la reducción de la brecha de desigualdad y pobreza en Colombia.

Ramo, por ejemplo, creó la Fundación Social Molano para empoderar a comunidades rurales  y a pequeños empresarios de Cachipay y Anolaima, Cundinamarca, generando empleo con la producción de huevos de alta calidad. Estos insumos son usados por la compañía como materia prima para preparar ponqués.

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Por su parte, la empresa boyacense Bancalimentos, aporta a la reducción del hambre y la pobreza intercambiando residuos reciclados por alimentos y productos de aseo, garantizando a la comunidad del sector rural su seguridad alimentaria.

Estas compañías nacionales han unido sus esfuerzos para aportar a la reducción de la pobreza, sus prácticas empresariales son un ejemplo a seguir para aquellas compañías que desean aportar desde su gestión a la transformación social, ambiental y económica del país.

Los países alrededor del mundo están en la capacidad de producir grandes cantidades de alimentos para garantizar la seguridad alimentaria de toda la población, sin embargo, un tercio de estos se pierden o se desperdician según la FAO.

Algunas prácticas como eliminar alimentos en los procesos de clasificación, descartar productos que están próximos a vencer o botar comida en las cocinas domésticas y restaurantes son los principales factores que generan el desperdicio de alimentos. Estas acciones dejan anualmente 1.300 millones de toneladas de comida desechadas, mientras 820 millones de personas pasan hambre alrededor del mundo.

Eat’s Save, la app que promueve la sostenibilidad alimentaria

En Colombia, grandes y pequeñas empresas han puesto de su parte para desarrollar estrategias que mitiguen el desperdicio de alimentos. Una de ellas es la aplicación móvil Eat’s Save, que cumple la labor de conectar a las personas con restaurantes, panaderías, cafeterías o cualquier establecimiento de alimentos.

A través de la app, los consumidores pueden comprar los platos que los establecimientos no logran vender durante la jornada, con la oportunidad de acceder a alimentos de calidad y precios accesibles.

De acuerdo con Eduardo Manzanera, Gerente de Eat’n Save, la idea de crear una herramienta que permitiera reducir el desperdicio de alimentos surgió de la necesidad de ofrecer comida a bajo costo, de calidad y reducir el impacto del medio ambiente.

“Queremos ser pioneros en Latinoamérica y el Caribe con el modelo de cero desperdicios y la generación de una tendencia de consumo responsable, en el que todos los actores gastronómicos que quieran estar en la plataforma lo pueden hacer de forma fácil”.

Eduardo Manzanera, Gerente de Eat’n Save.

Esta idea innovadora, incluyente y sostenible también se ve en otras iniciativas colombianas como las que promueve SCP Alimentación Animal Ecológica, un emprendimiento que transforma residuos orgánicos de la industria de alimentos en nuevos productos para animales, reduciendo el desperdicio y creando productos de valor a base de suministros orgánicos reutilizados.

Este modelo de negocio ha participado en programas de emprendimiento de la Universidad de los Andes e iniciativas como Circuito Innova de iNNpulsa.

Bancalimentos, un negocio que aporta a los ODS

Bancalimentos se ha posicionado a nivel nacional como un emprendimiento que aporta a la reducción del hambre y la pobreza, impulsando la sostenibilidad alimentaria, aliándose con la sociedad.

Su modelo de negocio aporta al cumplimiento de los ODS planteados en la Agenda 2030. Sus prácticas empresariales constan de intercambiar residuos reciclados por alimentos y productos de aseo, garantizando a la comunidad del sector rural en condición de vulnerabilidad su seguridad alimentaria.

De acuerdo con las prácticas que han implementado estos emprendimientos, le contamos algunos tips que como consumidor le permitirá aportar a la reducción del desperdicio de alimentos.

Desde la FAO, el gobierno nacional, grandes, medianas y pequeñas empresas nacionales encaminan esfuerzos para que los índices de desperdicio de comida disminuyan y se puedan aprovechar al máximo.

Si su modelo de negocio corresponde al sector agrícola o involucra alimentos para el consumo humano ¿cuéntenos qué prácticas empresariales implementa para reducir el desperdicio de alimentos?

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